18 de diciembre: Día de la Esperanza.

Hoy los pasos callan y el alma habla ante Nuestra Señora de la Esperanza. A los pies de la Cruz, donde el tiempo se detiene y el dolor aprende a esperar, Ella permanece: firme y serena, envuelta en el silencio fecundo de la fe.

Madre que alumbra la noche del peregrino, luz suave que sostiene el camino, guíanos con tu mano cuando el cansancio nos vence y la oscuridad amenaza. Bajo tu manto, la herida se transforma en promesa y la espera en certeza.

Llévanos, Señora, hasta el corazón de tu Hijo, allí donde toda lágrima encuentra sentido y toda Esperanza halla su eternidad.

“La esperanza no defrauda.” (Romanos 5,5)

· Fotos del conocido cofrade Juan López Leiva.